Pues sí. La verdad no se me da mucho el andar de parranda en Bangalore. Y es que las reglas de Bangalore no fomentan la pachanga porque por ley, los bares y restaurantes tienen que cerrar a las 11pm. Pero en Septiembre, tuve una agenda muy agitada en cuanto a fiestas y celebraciones.

Y bueno, como la patria es primero, pues claro que tenía que haber una fiesta para celebrar la Independencia. Y como, por supuesto, los mexas de Bangalore nomás no nos organizamos, pues la celebración tuvo lugar en Chennai. Yo me enteré del evento 3 días antes, así que no tenía mucho tiempo para comprar el boleto de autobús. Me lancé al siguiente día a buscar agencias de viajes cerca de mi casa (donde por suerte tengo de todo) y encontré una oficina chiquitina que era atendida por un señor mallu* muy amable que me conseguió un boleto de tren para el mismo sábado, el día de la fiesta, en la mañana y un boleto de regreso en autobús para el domingo en la noche. Ese mismo señor me vendió los boletos de autobús a Gokarna, pero de eso ya hablaré en otro post.

El boleto del tren por supuesto lo perdí porque no me pude levantar a tiempo para tomarlo. Tenía que haberme levantado a las 6:30am a más tardar para poder tomar el tren a las 8:15 y claro que, después de haberme ido a la cama a las 3am, como es mi costumbre, pues terminé despertando a las 10am. Así que le hablé lloriqueando a mi cielo, que ni tardo ni perezoso se puso a investigar si había otras formas de llegar a Chennai esa misma tarde, y por fin encontró un autobús que iba a salir en 45 minutos. Llegó a mi casa en 5 minutos, y en otros 5 minutos ya estábamos en camino al otro lado de la ciudad donde me esperaba el autobús. Apenas llegamos raspando pero, gracias al heroico gesto de mi cielo de conducir como desquiciado a media mañana en el tráfico de Bangalore, logré salir con dirección a Chennai a las 11am. La hora estimada de llegada: 6pm.

Apenas llegando a Chennai, tuve que lidiar con los ricksheros, que querían cobrarme casi lo mismo que pagué por el boleto de autobús para llevarme a la casa de Dalina, la anfitriona de la fiesta, porque al parecer estaba en el otro lado de la ciudad. Pues la vena regia, por supuesto, no me dejó doblegarme ante las exigencias de los ricksheros, y me puse a investigar la posibilidad de tomar un camión local que al menos me acercara un poco a un lugar donde pudiera tomar un rickshaw que me cobrara una tarifa más normal. Así fue como tomé un camión de Koyambedu a Tiruvanmiyur, que me costó 12 rupias, y una hora y media para acercarme a un rickshaw que solo me cobrara 100 rupias para llevarme a Akarai (sí, se pronuncia igual que "Ah, caray!") y por fin llegué a la casa de Dalina, exactamente a las 8pm, cuando la fiesta estaba por comenzar. Su casa es enorme y muy bonita: con un jardín con palmeras y un cesped muy bien cuidado donde habían puesto 10 mesas que ya tenían encima platos hondos con pepinos en rodajas, y botellitas de Tajín al lado. Me di un baño rápido, y me dispuse a pasarla conmadre.

Por supuesto que pasarla conmadre, rodeada de mexas, no es nada difícil. En la fiesta había 5 familias y 3 chicas solteras mexas. Bueno, en realidad las familias no estaban completas porque no había ningún niño, lo cual era muy cómodo para los papás, pero en parte se sintió como que algo faltaba. Bailamos al son de las cumbias, la salsa, el merengue y cuanto ritmo latino pudimos conseguir entre los aparatos de música portátiles de todos, y comimos comida mexicana casera que cada familia trajo: mole, picadillo, rajas con queso, salpicón, champiñones y arroz a la mexicana; y por supuesto, los postres que no podían faltar, como el pay de limón con galletas marías, el arroz con leche, las palanquetas y un pastel con la bandera tricolor. La anfitriona anduvo por todas las mesas repartiendo muppets -con el tequila baratón, por supuesto, porque "el bueno" estaba reservado para los resagados mexas- a los invitados franceses y españoles que había ahí. Y por supuesto, a las 11pm, uno de los mexas, cuyo nombre es Eduardo, dio el grito desde el balcón principal de la casa, mientras ondeaba una bandera enorme, que supongo que Dalina guarda con celo en su casa. En resumen, me divertí un buen, y pude hablar español todo el tiempo, cosa que, obviamente, no puedo hacer muy seguido.

*mallu = originario del estado de Kerala, donde el idioma oficial es malayalam.